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Manolo
Valdes: Equipo Cronica, encuentra toda la
informacion sobre este grupo de arte revolucionario
del que formo parte el artista español, todo y mas
sobre Manolo valdes: Equipo Cronica. |
El
Equipo Crónica
Forma parte del arte pop europeo. Hay que hacer este
apunte porque el arte pop europeo es diferente en muchos
aspectos del americano. Para empezar, es posterior, y
además es menos directo y realista, más metafórico. Hay
que reconocer que el arte pop europeo ha tenido mucho
menos peso que el arte pop americano, y que en concreto
el Equipo Crónica aporta una serie de elementos que le
hacen poco comparable a cualquier otro tipo de arte, sea
o no pop. Pero, aun con todo, el Equipo Crónica ha
marcado una época y una forma de trabajar, hasta el
punto de ser de lo más importante que ha dado el arte
español en la segunda mitad del siglo XX.
Equipo Crónica es el nombre del colectivo artístico
formado en 1965 por los pintores valencianos Manolo
Valdés y Rafael Solbes y disuelto en 1981 con la muerte
de este último. Su obra conjunta es una de las más
importantes del arte español de la segunda mitad del
siglo xx. Aunque por cronología y aspecto visual se
suele incluir a “los Crónica” en la escuela de arte pop,
lo cierto es que su ideología política fue mucho más
determinante que su relación con el pop estadounidense,
que a menudo usaban como mero proveedor de imágenes.
Valdés y Solbes tomaron los aspectos formales del pop
como instrumentos que, mezclados con otros recursos, dan
lugar a una obra ecléctica, pero de clara intención
política.
Las obras de ec incorporan imágenes procedentes del
mundo de la comunicación, el cine, el cómic o la
publicidad, pero también interactúan constantemente con
la obra de otros pintores, cuyas imágenes “homenajean”
manteniendo el estilo del cuadro de procedencia. A
menudo se ha dicho que se trata de un arte metapictórico,
pues en sus obras siempre “reciclan” imágenes creadas
por otros, en un incesante diálogo sobre el lenguaje
artístico y los modos de representar el mundo. Pero es
su marcada finalidad política y social lo que los
distingue del resto del arte pop, a menudo caracterizado
por la atención a las formas y la carencia de una
ideología o un compromiso social.
La primera exposición se realiza en el año 1965, en el
XVI Salón de la Jeune Peinture.Toma del Pop Art el uso
de las tintas planas, el dibujodespersonalizado y el
arte como medio de comunicación de masas.
Su pintura surge como crítica al individualismo y sus
obras se caracterizan por ser realizadas en serie. La
obra encierra un contenido político-social, pues
coincide en un momento del expansionismo americano
(Vietnam) y de la dictadura española. También es una
reacción contraotros grupos disgregados como Dau al set
o Equipo 57.
Para
entender la obra de Equipo Crónica hay que situarse en
los años de su aparición y desarrollo, es decir, entre
1964 y 1981. En esa etapa España vivió dos periodos
claramente diferenciados: la última década de la
dictadura del general Franco, de 1964 a 1975, y la
transición a la democracia, de 1976 a 1981. El año de
nacimiento de ec es un momento importante en la
evolución de la historia del franquismo. En 1964 se
había producido ya el “despegue” de la economía española
y el país estaba viviendo el comienzo de la mayor
trasformación de su historia. España se modernizaba y el
cambio afectaba a todo y a todos.
Por ello, uno de los aspectos más interesantes del
Equipo Crónica es que, en un momento de enriquecimiento
generalizado que parecía invitar a la autocomplacencia,
Valdés y Solbes se obstinaron en denunciar el mundo que
los rodeaba y contribuir, en la medida de lo posible, a
cambiarlo. Esto los distanciaba claramente de la
tradición narcisista del arte moderno, pero, además, los
situaba a años luz incluso del arte pop más avanzado,
pues si la modernidad del pop consistió en trillar las
imágenes prefabricadas de la sociedad industrial para
parodiar la maquinización del individuo, los Crónica
subvertían las propias imágenes del arte pop, casi
recién salidas del horno, para denunciar la sociedad en
general, incluido el pop mismo.
En cuanto a sus influencias y características propias,
que las hay, quizá las más obvias sean el diseño
revolucionario ruso de principios de siglo, como el
constructivismo agit-prop de El Lissitzky, los
fotomontajes antinazis de John Hartfield o el cartelismo
republicano español representado por Joseph Renau, a
quien ec dedica la serie El cartel (1973). La
utilización de los medios visuales masivos –cartel,
cine, fotografía y cómic–, así como las referencias a la
pintura clásica española de los siglos xvii y xviii –Velázquez,
El Greco, Goya– y a las vanguardias artísticas del siglo
xx –Warhol, Liechtenstein, Rauschenberg–, fueron los
ingredientes de un trabajo que supuso una nueva mirada
sobre la historia del arte y la actualidad política,
económica y social del momento.
El pasado y el presente se funden y confunden en la
imaginación de estos creadores que, sin miedo a los
valores establecidos, tocan y trastocan los iconos
artísticos –Las Meninas o el Guernica de Picasso–, la
imaginería popular –las sevillanas, los toreros, los
abanicos–, los referentes cinematográficos –pistolas,
sombreros y tipos duros del cine negro estadounidense–,
los personajes monárquicos –Carlos iii y Felipe ii–, los
recursos del cómic –textos sobreimpresos– y la
publicidad –marcas españolas y extranjeras–,
abasteciéndose en ocasiones de técnicas ajenas, para
adquirir un carácter propio, singular y genuino que los
distingue de cualquier corriente establecida.
Por todo ello, Equipo Crónica es un caso único dentro
del arte pop europeo. La conjunción de calidad artística
con ideología política, la renovación del lenguaje
figurativo, la investigación de la mecánica de la
comunicación, la denuncia de la imagen como medio de
manipulación en manos de la sociedad de consumo y los
medios de información, la búsqueda de una interacción
con el público, la apropiación de los símbolos
colectivos y la subversión de los valores dominantes son
los serios propósitos de su programa. Movidos por su
constante voluntad de agitación, Valdés y Solbes se
dirigen al espectador casi con violencia, usando un
procedimiento de asimilación descarado y subversivo, que
al trastocar imágenes sobradamente conocidas, rompe la
ilusión que creaba el realismo clásico e impide al
espectador aceptar la obra, obligándolo a tomar partido
o a leer entre líneas. Pero su mérito está en lograr
esta ruptura valiéndose del humor, desde la ironía
ambigua hasta la socarronería insolente, que se revela
como la manera más eficaz de desmitificar los valores
dominantes.
Aunque en 1984 Manolo Valdés recibió el Premio Nacional
de Bellas Artes y en 1999 el Premio aeca al mejor
artista español, en los círculos artísticos españoles se
tiene la sensación de que el Equipo Crónica no ha
recibido de su país toda la atención que merece. En la
España de la especulación inmobiliaria y la cursilería
advenediza da la impresión de que nadie se acuerda ya de
estos dos artistas que creían en la capacidad del arte
para agitar las conciencias.