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Eduardo Chillida: Museo Chillida-Leku,
toda la informacion sobre este museo que el escultor
formo durante muchos años para la exposicion de sus
obras y que aun sigue vigente, Eduardo Chillida:
Museo Chillida-Leku. |
En
1983, Eduardo Chillida y su mujer Pilar Belzunce visitan
por primera vez la finca de Zabalaga impactados desde el
primer momento por la magnitud del caserío de 1543 que
da nombre a la finca. En 1984 los Chillida Belzunce
compran una parte de la finca que incluía el caserío en
ruinas. Se trataba de un lugar ideal para albergar sus
esculturas durante el proceso último de oxidación del
material. Una vez terminado este proceso, las obras
salían desde aquí para ser exhibidas y vendidas por el
mundo. Chillida va restaurando el caserío con el
arquitecto Joaquín Montero y mientras tanto Chillida-Leku
se va convirtiendo en un conjunto escultórico por lo que
Chillida pierde el deseo de vender las obras y comienza
a coleccionarlas en el lugar. Así se va fraguando la
idea de hacer un museo por lo que continúan adquiriendo
terreno progresivamente hasta conformar las 12 hectáreas
que hoy contemplamos.
Gracias a que la financiación de este proyecto salió
exclusivamente del patrimonio familiar, Chillida pudo
afrontar el trabajo libremente y mostrarlo tal como él
lo creó.
Su inauguracion tuvo lugar finalmente en el año 2002,
ahi es cuando el sueño de Eduardo Chillida comienza a
ver la luz.
Se encuentra a 15 km. de San Sebastián, ubicado a unos 3
km. en línea recta del mar Cantábrico, a 43º 16' 16''
latitud norte y 1º 58' 25'' latitud oeste. dentro del
término municipal de Hernani y gira alrededor del
"caserío Zabalaga", un edificio del S. XVI rodeado por
un jardín de 12 Hectáreas.
La excelente conjunción del entorno natural con la
disposición de las obras hace de este museo un lugar
mágico, singular e irrepetible.
En primer medida Chillida-Leku es un espacio escultórico
en sí mismo, una obra más del autor donde se plasma de
modo perfecto su visión de la forma, el espacio y el
tiempo acumulado.
El Museo CHILLIDA-LEKU es un parque de esculturas al
aire libre donde se expone la colección que Chillida ha
guardado durante años y donde se plasma de modo perfecto
su visión de la forma, el espacio y el tiempo acumulado.
Este museo monográfico es fiel muestra de la evolución y
trayectoria escultórica del autor durante 50 años. En
Chillida-Leku se puede disfrutar la obra de este artista
universal en toda su magnitud. El recinto consta de 3
áreas definidas. El jardín de 12 hectáreas dominado por
hayas robles y magnolios en el descubrimos 40 esculturas
de gran formato.La zona de servicios, dotada de un
auditorio donde poder ver imágenes del artista en su
trabajo, una zona de descanso y una tienda.
Y, por último, como pieza central del museo, el caserío
Zabalaga que alberga las obras de menor formato
realizadas en acero corten, alabastro, granito,
terracota, yeso, madera o papel,un centenar de obras de
pequeño formato y dibujos creados durante 50 años de
trabajo..
Todas las esculturas del jardín pueden ser tocadas; no
así las que están en el interior del museo.
El núcleo de CHILLIDA-LEKU es Zabalaga, un caserío del
siglo XVI con toda la estructura de madera a la vista,
que se encontraba en estado de ruina, y que Chillida ha
restaurado con enorme respeto. En su interior se
encuentra una importante selección de la obra de menor
formato (110 obras) en distintos materiales como
alabastros, granitos, hierros, yesos, murales, collages...
En la planta superior del caserío está el Chillida más
íntimo, el de los dibujos, las primeras esculturas de
torsos y los hierros de la primera época. Junto a ellas,
una pequeña sala se dedica a las Lurras y las
Gravitaciones tan importantes en la obra del artista
porque en ellas surge un elemento que nunca había
entrado en el dibujo, que es el espacio.
Con este Museo se cumple así uno de los sueños del
escultor,Chillida-Leku es la consecución de un sueño
durante años anhelado por el autor: Crear un espacio a
la medida de su obra donde esta pudiera ser
permanentemente expuesta., un espacio que permita seguir
la evolución de su trayectoria en todos sus campos; un
apoyo para entender a Chillida en su conjunto, en sus
dibujos, en sus 50 años de creación. El espacio ha
ocupado siempre un lugar fundamental en la obra del
escultor y de ahí surge el nombre de este museo CHILLIDA-LEKU
(palabra vasca que tanto significa espacio como lugar o
paraje).
Además de las exposiciones que Chillida-Leku produce
fuera del Museo el público tendrá la ocasión de visitar
diferentes exposiciones temporales en el Caserío
Zabalaga.
Cada cuatro meses el Museo pone de manifiesto su
compromiso con el público renovando las exposiciones
temporales que se celebran generalmente en la sala 4 del
Caserío Zabalaga. En esta sala se expone obra
especialmente dedicada al papel; gravitaciones
(esculturas de papel), grabados y dibujos, pero también
lurrak (tierras) o proyectos de esculturas a pequeña
escala que generan nuevas reflexiones sobre la obra de
Eduardo Chillida.
Ademas el Museo Chillida-Leku, con el asesoramiento
técnico de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce,
ha querido que el espacio creado por el artista sea
escenario de diálogo entre las artes. Por ello ha
querido ofrecer una diversa programación cultural, a
partir de la colaboración con otros organismos
culturales en muchos casos, pero también a partir de la
obra del museo o en una reflexión sobre la naturaleza
que forma parte del museo. En todos los casos se quiere
hacer ver que Eduardo Chillida bebía del arte,
afirmación de la que hay rastro en su obra, que nos
habla a menudo de poesía, música, pintura, danza ...
Es así como en los espacios del Museo, así bien el
parque como el interior de Zabalaga, la palabra, la
música y la danza han tenido y seguirán teniendo ocasión
de hacernos ver esa dimensión de la escultura de Eduardo
Chillida.