Daniel Quintero, excelente dibujante y pintor, nació en Málaga en 1949, y pasó su infancia entre esta ciudad y Melilla.
Su producción artística se ha inscrito dentro de la escuela del realismo. Sin embargo, sus últimas exposiciones en la Galería Marlborough de Madrid (1999 y 2001) “evidencian una evolución hacia una pintura menos sujeta que posibilita una nueva forma de hacer”.
Pocas veces tenemos el agrado de leer entrevistas a grandes artistas españoles y menos hablando de sus viajes, pero el verano y la vacaciones ameritan conocer la vida de los pintores.
La publicación Hoy ha entrevistado a Eduardo Naranjo, en un texto muy liviano (ya que si tuviera la oportunidad de una charla con Naranjo no sabría por dónde empezar, pero bueno), pero bien vale para conocer qué hace el pintor realista durante sus viajes y cuáles son algunas de sus preferencias.
Dentro del arte contemporáneo, son numerosos los autores que se han interesado por reflejar verazmente el entorno que les rodea en sus obras.
Sobre los años 30 del siglo XX, se dió en Estados Unidos una eclosión de corrientes realistas. Por un lado destaca el autor Grant Wood con sus conocidos retratos y paisajes de aspecto rural, a lo que se ha denominado pintura regionalista.
La pintura realista en el arte moderno ha tenido por objeto la representación de una temática bastante variada, desde naturalezas muertas, hasta escenarios urbanos, retratos, paisajes, escenas interiores y figuras humanas.
Como reacción al romanticismo, surge en Francia a finales del siglo XIX una corriente pictórica denominada realismo pictórico, que busca la interpretación de la realidad y de lo objetivo desde una temática generalmente social. Destacan dentro del realismo pictórico autores como Daumier y Courbet, así como la Escuela de Barbizón, con sus fantásticos paisajes y autores como Rousseau, Millet y Corot.
La pintura realista se caracteriza básicamente por la mimesis o la imitación de la naturaleza, aunque no necesariamente se tiene por qué dar ésta mimesis para que una pintura sea realista. Su intencionalidad es captar, expresar y transmitir la realidad lo más fielmente posible.
La pintura realista no mantiene en su superficie pictórica una búsqueda de los sentimientos mediante el color, como ocurre con los movimientos expresionistas, ni tampoco busca la transmisión mediante una representación esquemática de la realidad, ni abstracta, simplemente pretende reflejar fielmente lo que nuestros ojos captan.
La pequeña anarquista, 1927
Colección Carmen Ferrer, Madrid
La Caja de Segovia inaugura el 11 de julio una exposición dedicada al pintor español Horacio Ferrer (1849-1978). La muestra tiene como objetivo reivindicar la figura de Ferrer en la historia de la pintura, destacando su labor a principio del siglo pasado y su compromiso desde el arte con su tiempo.
La antológica muestra obras de toda su trayectoria, con piezas de sus inicios por la década del 20 con la corriente naturalista, pasando por sus desnudos, para terminar el en realismo maduro.
No podíamos cerrar la semana de otra forma: Antonio López García, el gran artista español que ha sido noticia en lo que va de este año.
La sencillez de un artista que estoy segura pasará a la historia…que más que él mismo para explicar qué es su arte y que lo hace hoy uno de los artistas más importantes del escenario español e internacional.
El cuadro Madrid desde Torresblancas, una espectacular vista de la capital española creada por el pintor Antonio López, es una de las obras más importantes de la escuela realista española.
Pintada entre 1976 y 1982, la imagen muestra una ciudad de colores fríos bajo un cielo pálido. Es la ciudad de Madrid, que aparece solitaria y onírica, a través de una técnica más cercana al realismo que al hiperrealismo. El dibujo, meditado y preciso, predomina sobre lo pictórico, aunque a diferencia de otras obras se deja llevar más por el trazo espontáneo, creando una atmósfera extrañamente viva, y al mismo tiempo inerte. Seguir leyendo »
Hoy es un día de festejos para España, no sólo de la Euro Copa se puede decir, ya que finalmente tenemos el resultado de la subasta de Christie’s: Madrid desde Torres Blancas fue rematado por 1, 74 millones de euros, lo que lo convierte a Antonio López García en el pintor español vivo más caro del momento.
Lastimosamente el cuadro no llegó a la estimación que se preveía, la cual rondaba los 1, 9 a 2, 5 millones de euros, pero de igual forma ha logrado convertirse en un récord de ventas para la historia del arte español.