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Entrevista a
Antoni Tápies, Completas entrevistas al
reconocido pintor Español y enterate sobre sus
reflexiones, opiniones , anécdotas , descubre
mas en esta Entrevista a Antoni Tàpies. |
Reportaje: Tapiès y
Saramago: Homenaje a la sociedad vasca
Abril 2005
El reconocido artista Antoni Tàpies y el prestigioso
escritor José Saramago han querido homenajear la lucha
de la sociedad vasca por hacer irreversible un tiempo de
paz, diálogo y soluciones. Con este motivo, el primero
ha cedido a Elkarri una obra gráfica y el segundo un
breve texto que el pasado 12 de marzo se presentaron
ante la sociedad catalana en un acto celebrado en el
Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. El evento
contó con una amplia y plural representación de la clase
política catalana y vasca. Ésta es su crónica.
Faltaban apenas veinte minutos para las doce del
mediodía. En la nave principal de lo que antaño era el
Convent dels Àngels de las monjas clarisas, hoy
reconvertido en una sala de exposiciones y recepciones
dentro del complejo del Museo de Arte Contemporáneo de
Barcelona (MACBA), sito en el mismo corazón del conocido
barrio El Raval de la Ciudad Condal –conocido también
como barrio chino– los primeros invitados en llegar se
apresuraban a guardar sitio en alguna de las más de
ciento cincuenta sillas dispuestas para poder seguir las
distintas intervenciones. La expectación era grande, ya
que tanto el escritor portugués como el pintor catalán
habían confirmado su asistencia a la presentación de su
obra conjunta en apoyo al trabajo de Elkarri. De hecho,
sobre el altar de la antigua basílica se podían
contemplar los distintos paneles de la carpeta que bajo
el título «Por la irreversibilidad» recogían las dos
láminas serigrafiadas que han cedido ambos autores.
Tanto es así que más de uno aprovechó su premura para
disfrutar con las líneas del texto del Premio Nobel de
Literatura «Esperanza inagotable, 2004» así como con los
trazos certeros del artista plástico catalán «Sin
título, 2004». Y hay que decirlo: a tenor de los
murmullos que pudimos escuchar en pequeños círculos de a
dos y tres personas, las obras gustaron. Y mucho.

La sencillez de Tàpies
El primero en llegar fue Antoni Tàpies. Lo hizo anudado
al brazo de su mujer, de Teresa, sin apenas llamar la
atención, como temeroso. Saludó con una pequeña sonrisa,
tímidamente, casi avergonzado, y nada más los reporteros
gráficos se percataron de su presencia, aguantó como
pudo la lluvia de flashes que estos dispararon contra
él. Muy de cerca, también permanecía como a la sombra el
hijo del artista, Miquel, director a su vez de la
Fundació Antoni Tàpies. Igual de asustado por el trabajo
de los fotógrafos, nada más que se atrevió a mirar muy
de perfil a todos ellos.
Aún faltaba por llegar Saramago. Antes lo hicieron un
puñado de representantes políticos catalanes y vascos,
así como una docena de personas que trabajan en
distintos colectivos del ámbito de la defensa de los
derechos humanos. Entre otros, pudimos ver al President
del Parlament Ernest Benach, al Conseller de relaciones
institucionales Joan Saura, a la vicepresidenta del PSC
Manuela de Madre, al vicepresidente segundo de la Mesa
del Congreso de los Diputados de CiU Jordi Vilajoana, al
secretario general de ERC Josep-Lluís Carod-Rovira o al
portavoz de ICV en el Congreso Joan Herrera. En cuanto a
los políticos vascos que tuvieron a bien desplazarse
hasta Barcelona, pudimos distinguir al portavoz de Ezker
Batua Oskar Matute, al representante de Aralar Mikel
Basabe y a la Secretaria General del Euzkadi Buru Batzar
Josune Ariztondo. Además, debido a que ese mismo sábado
se disputaba el correspondiente partido de liga entre el
Barcelona y el Athletic de Bilbao, el presidente de los
rojiblancos Fernando Lamikiz no quiso perderse la cita,
así como tampoco quiso faltar Martxelo Otamendi,
director del diário Berria.
El
evento prometía. Los periodistas que tenían que cubrir
la información colocaron los trípodes donde calzar sus
camarógrafos y se dispusieron en el mejor sitio de los
posibles desde donde poder seguir el acto sin perder
detalle, desde donde poder encajar el zoom sin ningún
obstáculo de por medio. El caso es que fueron ellos
quienes avisaron de la inminente llegada de José
Saramago y del Lehendakari Juan José Ibarretxe, ya que
–como acostumbra a suceder en este tipo de
acontecimientos– todos se movilizaron al unísono hacia
la puerta de entrada para poder recoger la instantánea
de la llegada de los dos al convento redefinido en
espacio artístico. Con algunos empujones entre unos y
otros, aunque lejos de embestir, los informadores casi
ni dejaron espacio para que Saramago pudiera avanzar,
también del brazo de su mujer Pilar del Río, ni lo
pudiera hacer el Lehendakari Juan José Ibarretxe,
acompañado éste por su esposa Begoña.
De Saramago nos sorprendió su porte tieso, como el de un
abeto que está lejos de intimidarse ante ningún vendaval
de los que por otoño acostumbran a visitarnos, a pesar
de haber superado los más de 80 años. 83 para ser más
exactos. Así mismo, destacó su animada charla con Tàpies,
con quien apenas había coincidido en un tiempo anterior,
si bien tanto uno como el otro admitió que se procesaban
una admiración desmedida. En todo caso, y por el
contrario que al autor catalán, al escritor portugués no
parecía que le molestaran demasiado los envites de la
cuadrilla de reporteros que insistían e insistían en
hacerse con uno de los instantes que al día siguiente
habrían de imprimir alguna de las páginas de los
periódicos del domingo.
En fin. Algo así sucedieron los hechos, hasta que ya
todos se sentaron en una sala abarrotada de público para
seguir el acto presentado por Anna Sallés, Profesora de
Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y
viuda del gran amigo de Elkarri y escritor Manuel
Vázquez Montalbán. En su reloj de pulsera, diez minutos
sobrepasaban las doce del mediodía.
El recuerdo a las víctimas del 11 de Marzo
En recuerdo de su marido, visiblemente emocionada, Ana
Sallés quiso recordar el apoyo que Manuel Vázquez
Montalbán mostró a Elkarri. Así mismo, defendió la idea
del diálogo como instrumento para superar los conflictos
y agradeció a Antoni Tàpies y José Saramago esta nueva
colaboración. «Estáis en lo cierto. La gente de Elkarri
es de un valor incalculable. Sólo la gente que ve la
sociedad de manera absolutamente dual, en blanco y
negro, de moros y cristianos, sin margen para otro modo
de relaciones colectivas, sólo esa gente ha rechazado
sus proyectos» dijo, antes de dar la palabra al
Coordinador General de Elkarri Jonan Fernández.
En este sentido, teniendo en cuenta que sólo un día
antes se había celebrado el primer aniversario de los
atentados del 11 de marzo en Madrid, Jonan Fernandez
quiso ofrecer la obra a las víctimas de ese fatal
atentado, «así como a todas las víctimas que han
padecido el sufrimiento injusto de la violencia y de las
vulneraciones de los derechos humanos». Como no podía
ser de otra forma, un cerrado aplauso se hizo con la
sala.
Del mismo modo, en honor a los que han sufrido de manera
extrema y radical el sufrimiento de la guerra, de la
violencia, de la violación de los derechos humanos,
Jonan Fernandez quiso reflexionar sobre los mecanismos
que operan en la conciencia de un ser humano hasta
hacernos capaces de quitar la vida al otro, de
torturarlo, de explotarlo, de excluirlo… Así, el
coordinador de Elkarri identificó tres mecanismos que
operan en esta dirección: la absolutización, la
deshumanización y la autosuficiencia. «Mal vamos cuando
damos valor absoluto a una causa, a la que sea. Mal
caminamos cuando absolutizamos una idea, un proyecto, el
dinero, la Constitución, la independencia, el poder, el
protagonismo. Del mismo modo, erramos si deshumanizamos
la defensa de esa causa, si la desvinculamos del respeto
a la dignidad humana. Y también nos equivocamos si
caemos en la autosuficiencia, si nos creemos con derecho
a todo, al todo vale, al todo puedo, actuando como si no
existieran los límites».
Así, en palabras de Jonan Fernandez, la injusticia y la
destrucción sobre otros seres humanos se produce porque
hay circunstancias, condiciones sociales, económica o
políticas, factores objetivos, subjetivos o imprevistos
que lo propician. Pero, en lo que depende estrictamente
de cada persona manifestó que «el ejercicio de esa
injusticia es posible porque permitimos que operen en
nosotros estos mecanismos de absolutización,
deshumanización y autosuficiencia». Por ello, defendió
la necesidad de desabsolutizar y relativizar nuestras
causas, «frente al valor supremo de la dignidad humana»,
humanizando su defensa, «vinculándola al respeto del
otro» y aceptando nuestra insuficiencia, «nuestra
condición humana, puesto que ni lo podemos todo, ni todo
vale».
No obstante, uno de los momentos más emotivos de la
intervención de Jonan Fernandez fue cuando recordó que
muchas veces, cuando le paran por la calle, las personas
le preguntan algo así como, «¿Y cómo lo ves?» ¿«Crees
que ahora?», «¿Ya se solucionará?». Para el coordinador
de Elkarri, todas estas preguntas buscan y añoran la
esperanza, «quieren tener esperanza». De hecho, Jonan
Fernández reconoció que sobre todo le impactan las
preguntas de esa generación que vivió la guerra, o que
como su madre le dicen esto de «Nosotros ya no veremos
la paz, ¿verdad?». «Esto es lo que me dice mi madre con
la esperanza de que le diga lo contrario», explicó.
«Tenemos una deuda enorme con esa generación, no sólo
con las nuevas, también con la de nuestros mayores. Esas
preguntas demuestran que la esperanza es inagotable,
incluso a los 90 años. Quieren conocer la paz, la
esperan», concluyó.
Saramago y su carta de deberes humanos
José
Saramago no necesitó de ningún papel para hablar cerca
de media hora. Es más, parecía como que el escritor
portugués estuviera en la sobremesa de una comida de
amigos y que con la más absoluta confianza, ésa que sólo
es posible al arrimo de la buena compañía, le hubieran
preguntado por esto de Elkarri, que quiénes son, que qué
es lo que hacen.
Por eso, a este respecto, el escritor portugués
reconoció que a Elkarri le han llovido críticas por
todos los lados, «también desde la izquierda», por lo
que Elkarri ha tenido que luchar contra viento y marea,
a veces hasta en solitario «para mantener la dirección
hacia un único puerto: la paz del pueblo vasco mediante
el diálogo». «La defensa que de la paz y del diálogo ha
hecho Elkarri no ha sido sólo retórica. En defensa de la
paz, Elkarri ha trabajado mucho, ha hecho propuestas
concretas, sugerencias, reuniones, encuentros… aunque
bastantes de estas iniciativas hayan pasado sin pena ni
gloria, muchas veces debido a la responsabilidad directa
de los medios de comunicación que han hecho una omisión
total de su trabajo». Y en este punto quiso hacer una
pausa y mirar hacia todos los informadores que en la
parte izquierda de la nave del convento no dejaban de
apuntar en garabatos sus palabras en esas libretas con
anillas.
«Elkarri se ha obstinado en la defensa del diálogo y la
paz. Elkarri está en el lugar correcto y en el momento
justo. Elkarri no significa neutralidad, ni esto ni
aquello», manifestó. De hecho, Saramago reconoció que es
importante y necesario que las personas tomemos partido,
que nos posicionemos. «Sin embargo, también se puede
tomar partido no por esto o por aquello, sino por un
camino nuevo. Así, en una situación de enfrentamiento,
Elkarri tuvo la lucidez de decir: vamos a hacer todo lo
posible por la paz, pero por una paz construida entre
todos, sin vencedores ni vencidos».
Sobre la oportunidad que este movimiento social le ha
brindado para colaborar junto a Antoni Tàpies, José
Saramago reconoció que para él ha sido todo un honor.
Incluso, provocó la sonrisa entre los asistentes cuando
manifestó que el trabajo de Tàpies parece que consiste
en pintar unas cuantas manchas, pero que es aquí donde
radica su magia. «¿Qué descaro es esto de pintar cuatro
manchas, que parece que podríamos hacerlo cualquiera? Yo
incluso podría pintar cinco manchas, hasta seis. Podría
pintar más manchas que cualquiera. Pero no. La
diferencia no está en la cantidad de manchas. La
cuestión es dónde se colocan esas manchas, qué relación
tienen entre ellas. Y esto sólo lo pueden hacer los
genios como Tápies».
Sin embargo, en un tono mucho más filosófico, Saramago
no quiso dejar de lado una serie de reivindicaciones al
exigir una carta de derechos humanos para cada una de
las personas que habitamos en este mundo. «También sería
necesario una carta de este tipo, junto con el conjunto
de derechos que se enumeraron en la Carta de Derechos
Humanos que se aprobó hace 54 años, junto con los
derechos reconocidos a los niños, junto con los derechos
que les competen a las mujeres». Al mismo tiempo,
Saramago también defendió la necesidad de escribir una
«Carta de los Deberes Humanos», ya que donde hay
derechos hay deberes. «Y el primer deber ha de ser
cumplir con los derechos humanos».
Por último, el Premio Nobel de Literatura recordó un
pequeño diálogo que había mantenido con el Lehendakari
Juan José Ibarretxe justo momentos antes de dirigirse al
Convent de los Angels. Saramago recordó que sobre todas
las identidades habría de sobreponerse una, «la
identidad humana». «Todos somos producto de la cultura,
de un hogar, de la historia, de un idioma. Pero no
podemos quedarnos ahí, no podemos encasillarnos, porque
encasillarnos supone caer en la autosuficiencia que ha
comentado Jonan Fernandez, en que todo lo sé y todo
puedo». Para el autor portugués, «el otro también sabe,
quizás en algunas cosas más que uno mismo. El otro es
como yo y tiene el derecho a decir yo. Por eso, los que
son conscientes de su yo no pueden negar a los demás el
derecho de decir yo. Esto es, en definitiva, la
humanidad». Y un cerrado y sonoro aplauso se extendió
por toda la nave. Gracias.
«Creo en el diálogo como construcción de espacios
comunes para el futuro»
Ernest Benach. President del Parlament de Catalunya
«Siempre es una satisfacción colaborar con iniciativas
sociales que trabajan por la paz, por la convivencia
entre personas y pueblos, por la superación de las
diferencias y los conflictos. «No podemos recurrir a la
violencia. Nuestro instrumento ha de ser el diálogo. Es
cierto que el diálogo no es suficiente para superar los
conflictos, pero sí es imprescindible. Es imprescindible
el contacto entre todas las partes para expresar
libremente los objetivos que cada uno pueda tener y así
reconocer al otro. Defiendo el dialogo como
construcción, como construcción de espacios comunes para
el futuro. Además, tengo la satisfacción de expresar el
compromiso del Parlament de Catalunya, del pueblo de
Catalunya, con todas aquellas personas que trabajan por
la paz. Agradezco la oportunidad de poder compartir la
original confluencia de dos expresiones artísticas entre
dos personas que crean parábola y pintura y donde
reflejan sentimientos de manera única y especial. Tàpies
y Saramago son símbolos de la expresión cultural humana,
de la voluntad de todas las personas de compartir
reflexiones y sensaciones. Desde perspectivas
diferentes, desde culturas y entornos diferentes, los
dos han enriquecido culturalmente, no ya un pueblo o un
país, sino el conjunto de la humanidad. Desde siempre,
ambos han denunciado las guerra y las dictaduras, pero
ambos han defendido sobre todo el valor de la libertad.
Por eso, el compromiso por la paz de Tàpies y Saramago
ha de ser también el nuestro, de cada uno de nosotros».
«La sociedad vasca está preparada para la paz»
Juan José Ibarretxe. Lehendakari
«La paz en Euskadi es hoy un proyecto irreversible. La
paz es posible y deseable y la sociedad vasca está
preparada. Hoy como nunca hay una inmensa mayoría, una
centralidad en la sociedad vasca que dice sí al diálogo
y a la negociación y que dice no a la violencia de ETA,
no a todo tipo de violencia; que dice sí al respeto de
la voluntad mayoritaria de la sociedad vasca. Se ha
establecido un compromiso claro desde la sociedad vasca
que acabará trayendo la paz. Este compromiso se sustenta
en el concepto del derecho a decidir y la obligación de
pactar. Por aquí tendrá que transcurrir el nuevo tiempo
de diálogo y negociación. Además, el pueblo vasco quiere
contribuir a construir el nuevo orden mundial que ha
defendido Saramago, un nuevo orden mundial que no puede
estar basado en el viejo principio de si quieres la paz
haz la guerra, que puede basarse en el principio del
aplastamiento. Sólo un mundo más justo será un mundo más
seguro. Además, como presidente de la sociedad vasca,
quiero agradecer a Tàpies y Saramago el reconocimiento
que hacen a la sociedad vasca en la búsqueda de la paz y
la reconciliación. Agradezco también a Elkarri su
trabajo como gente de paz. Así mismo, quiero trasladar
mi agradecimiento a todo el pueblo de Catalunya.
Sentimos vuestros desvelos, vuestra compañía. Nos
sentimos acompañados de catalanes y catalanas».
«Sólo en paz y en libertad podremos ser todos
reconocidos»
Manuela De Madre. Vicepresidenta del PSC y parlamentaria
«Me he emocionado mucho escuchando las palabras de Jonan
Fernandez, sobre todo porque vienen de alguien que
conoce bien el tormento de la sociedad vasca. Me ha
emocionado mucho saber lo que le pregunta su madre. En
un momento se me han saltado las lágrimas al saber cómo
esa madre que ha conocido la guerra le cuestiona si
podrá conocer la paz. Por eso, creo que el compromiso de
Elkarri es absolutamente necesario. Es necesario hablar
desde esa posición de irreversibilidad, desde esa
esperanza y desde ese único objetivo que es la paz. La
paz nos dará tranquilidad y nos hará a todos más libres.
Además, el apoyo de Tàpies y Saramago dice mucho a favor
de ambas personalidades. Pero, sobre todo, este apoyo
engrandece el objetivo de Elkarri. La complicidad de
personas de la talla humana de Tàpies y Saramago, la
sabiduría y la humildad de estas dos personas,
ennoblecen el deseo de paz ya que éste es el único
camino. Sólo en paz y en libertad podremos vernos todos
reconocidos».
«El momento político actual tiene expectativas de
esperanza para la paz»
Joan Saura. Conseller de Relaciones Institucionales
«No es fácil la tarea de lucha por la paz, por la
pluralidad, por el diálogo. No obstante, me gustaría
destacar la fortaleza interna de Elkarri. Saramago y
Tàpies, además de grandes artistas con gran
reconocimiento internacional, han demostrado que son dos
personas con gran compromiso social. Además, el momento
político actual tiene expectativas de esperanza para la
paz. Es un buen momento. Aún a pesar de fuertes
discrepancias, tiene que primar la necesidad de
esperanza para el diálogo. El diálogo es el método. Un
diálogo que nos permita hacer el camino juntos, desde
las diferencias de los planteamientos de todos. Es
necesario que quienes la utilizan renuncien a la
violencia. Es necesaria una convivencia plural.
Necesitamos superar la visión de país dual. Estoy
convencido de que la contribución de Elkarri es para una
sociedad de convivencia compartida, un país compartido
con base en los derechos humanos individuales y
colectivos. Sé que no es fácil. Sé que habrá
dificultades. Pero el compromiso con una Euskadi plural
y en paz es de todos».
«La irreversibilidad resume una lucha por la
esperanza»
Dolors Camats. Parlamentaria y portavoz de ICV
«Ha sido un acto generoso. Primero, porque los artistas
han donado sus obras en un acto de generosidad. Me
parece generoso también porque Elkarri ha decidido
hacerlo en Barcelona y porque nos habéis dejado a los
catalanes y a Catalunya acogeros. Y me parece generoso
porque Elkarri en toda su existencia demuestra que una
de las líneas de trabajo es su generosidad. Siempre
habéis pensado por el fin común, por el camino común.
Además, la irreversibilidad me parece una idea valiente.
Tiene toda la contundencia que merece la defensa de la
paz y los derechos humanos. A la vez, la
irreversibilidad manifiesta ese tiempo que no queremos
que vuelva. Resume una lucha por la esperanza».
«El diálogo ha de ser la expresión del pluralismo
entendido éste como riqueza colectiva»
Josep Bargalló. Conseller en Cap de la Generalitat
«Tàpies y Saramago son dos creadores que personalmente
admiro como tales. Sin embargo, también los admiro como
ciudadanos. Ellos han querido participar en esta
iniciativa de manera generosa. A los que también
defendemos el diálogo, sólo nos queda agradecerles. De
hecho, en nuestro país, una amplia mayoría comparte la
necesidad de cambio social y nacional. Un marco que
supere los déficits democráticos y nacionales que
perduran desde la transición y que han hecho imposible
la convivencia basada en el respeto a la diferencia. Ha
llegado la hora para que cambien las cosas. Ha llegado
la hora para la paz en Euskadi, para la justicia y la
democracia. Ha llegado la hora para el diálogo. Es
necesario el diálogo entre instituciones, entre el
Govern catalán y el gobierno de Estado, entre el
Gobierno del Estado y el vasco. Es la hora para el
diálogo entre las fuerzas políticas y sociales de
Catalunya y Euskal Herria. Por ello, invito a Elkarri a
que promueva un diálogo que no esté coartado por la
violencia, un diálogo sin exclusiones. El diálogo
permite que las diferencias de una sociedad, que existen
y existirán siempre, puedan expresarse libremente y en
confianza. El diálogo ha de ser la expresión del
pluralismo entendida éste como riqueza colectiva. La
violencia tiene que terminar ya, ahora y para siempre. Y
el Estado tiene que asumir su responsabilidad porque la
paz es posible. Que se den todos los movimientos que
sean necesarios para hacer de Euskal Herria un país
libre y pacífico».
«El diálogo, la concordia, la libertad, el respeto y
la no violencia nos indican el camino de un tiempo que
ha de ser irreversible»
Jordi Vilajoana. Diputado de Convergencia i Unió
«Tiene que ser motivo de orgullo para Elkarri poder
contar con la colaboración de dos artistas de la talla
de Tàpies y Saramago. Además de la aportación artística
de ambos creadores, uno en el mundo de la literatura,
otro en el campo de las artes plásticas, tanto Tàpies
como Saramago también destacan por su compromiso social
con el tiempo que nos ha tocado vivir. Además, comparto
los mensajes de dialogo, concordia, libertad, respeto y
no violencia que se han transmitido en el evento ya que
nos indican cuáles son las coordenadas para un tiempo
que también entiendo que es irreversible. Por tanto,
sólo me queda agradecer el gran trabajo que un
movimiento social como Elkarri está desarrollando en la
búsqueda de la paz y animaros a que sigáis en el
empeño».
«El camino hacia la paz es irreversible»
Anna Sallés. Profesora de Historia Contemporánea en la
Universidad de Barcelona y viuda de Manuel Vázquez
Montalbán
«El acto me ha parecido una manifestación de pluralidad,
de diálogo. Estoy de acuerdo en que el camino a la paz
es irreversible. Las armas han de callar
definitivamente, de manera total. Además, desde
Catalunya esto se percibe perfectamente ya que desde
amplios sectores de la sociedad catalana nos hemos
solidarizado con esta vía de solución dialogada y
negociada. Éste es el momento para abordar y avanzar en
un proceso de paz para Euskadi. Además, la pacificación
de Euskadi será en beneficio de mejoras sustanciales con
respecto a las relaciones entre Catalunya y el Estado
español. ¿Y qué voy a decir de Elkarri? Lo conocí a
través de Manolo ya que él era un ferviente partidario
de Elkarri. Desde entonces, la causa de Elkarri también
es la mía. Sé que a Manolo le hubiera gustado estar hoy
con nosotros. Por eso, todavía hoy, todo lo que sea
colaborar a favor de la paz en el País Vasco me parece
muy grande y hermoso».
«Hace muchos años que no vivíamos un momento de tanta
esperanza»
Fernando Lamikiz. Presidente del Athletic Club de Bilbao
«He aprovechado el partido que hoy jugamos en Barcelona
para acercarme hasta el acto de presentación de la obra
que Saramago y Tàpies han realizado para Elkarri. Por
eso, el motivo de mi presencia aquí y hoy es bastante
claro. El acto merece mucho la pena y quiero apoyarlo.
Creo que ésta es la línea por la que tenemos que caminar
para solucionar el problema que tenemos en Euskadi. Éste
es el motivo. Además, que Saramago y Tàpies apoyen este
tipo de iniciativas es muy importante porque dan ánimo a
un objetivo concreto que es la defensa del diálogo y la
paz. Por eso, como Elkarri defiende, espero que el
momento sea irreversible. Hace muchos años que no
vivíamos un momento de tanta esperanza. Es más, sin duda
que va a ser irreversible».
Fuente: elkarri.net