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ANTONI TAPIES: ENTREVISTA  TAPIES Y SARAMAGO

Entrevista a Antoni Tápies, Completas entrevistas al reconocido pintor Español y enterate sobre sus reflexiones, opiniones , anécdotas , descubre mas en esta Entrevista a Antoni Tàpies.

Reportaje: Tapiès y Saramago: Homenaje a la sociedad vasca
Abril 2005


El reconocido artista Antoni Tàpies y el prestigioso escritor José Saramago han querido homenajear la lucha de la sociedad vasca por hacer irreversible un tiempo de paz, diálogo y soluciones. Con este motivo, el primero ha cedido a Elkarri una obra gráfica y el segundo un breve texto que el pasado 12 de marzo se presentaron ante la sociedad catalana en un acto celebrado en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. El evento contó con una amplia y plural representación de la clase política catalana y vasca. Ésta es su crónica.

Faltaban apenas veinte minutos para las doce del mediodía. En la nave principal de lo que antaño era el Convent dels Àngels de las monjas clarisas, hoy reconvertido en una sala de exposiciones y recepciones dentro del complejo del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), sito en el mismo corazón del conocido barrio El Raval de la Ciudad Condal –conocido también como barrio chino– los primeros invitados en llegar se apresuraban a guardar sitio en alguna de las más de ciento cincuenta sillas dispuestas para poder seguir las distintas intervenciones. La expectación era grande, ya que tanto el escritor portugués como el pintor catalán habían confirmado su asistencia a la presentación de su obra conjunta en apoyo al trabajo de Elkarri. De hecho, sobre el altar de la antigua basílica se podían contemplar los distintos paneles de la carpeta que bajo el título «Por la irreversibilidad» recogían las dos láminas serigrafiadas que han cedido ambos autores. Tanto es así que más de uno aprovechó su premura para disfrutar con las líneas del texto del Premio Nobel de Literatura «Esperanza inagotable, 2004» así como con los trazos certeros del artista plástico catalán «Sin título, 2004». Y hay que decirlo: a tenor de los murmullos que pudimos escuchar en pequeños círculos de a dos y tres personas, las obras gustaron. Y mucho.

La sencillez de Tàpies

El primero en llegar fue Antoni Tàpies. Lo hizo anudado al brazo de su mujer, de Teresa, sin apenas llamar la atención, como temeroso. Saludó con una pequeña sonrisa, tímidamente, casi avergonzado, y nada más los reporteros gráficos se percataron de su presencia, aguantó como pudo la lluvia de flashes que estos dispararon contra él. Muy de cerca, también permanecía como a la sombra el hijo del artista, Miquel, director a su vez de la Fundació Antoni Tàpies. Igual de asustado por el trabajo de los fotógrafos, nada más que se atrevió a mirar muy de perfil a todos ellos.

Aún faltaba por llegar Saramago. Antes lo hicieron un puñado de representantes políticos catalanes y vascos, así como una docena de personas que trabajan en distintos colectivos del ámbito de la defensa de los derechos humanos. Entre otros, pudimos ver al President del Parlament Ernest Benach, al Conseller de relaciones institucionales Joan Saura, a la vicepresidenta del PSC Manuela de Madre, al vicepresidente segundo de la Mesa del Congreso de los Diputados de CiU Jordi Vilajoana, al secretario general de ERC Josep-Lluís Carod-Rovira o al portavoz de ICV en el Congreso Joan Herrera. En cuanto a los políticos vascos que tuvieron a bien desplazarse hasta Barcelona, pudimos distinguir al portavoz de Ezker Batua Oskar Matute, al representante de Aralar Mikel Basabe y a la Secretaria General del Euzkadi Buru Batzar Josune Ariztondo. Además, debido a que ese mismo sábado se disputaba el correspondiente partido de liga entre el Barcelona y el Athletic de Bilbao, el presidente de los rojiblancos Fernando Lamikiz no quiso perderse la cita, así como tampoco quiso faltar Martxelo Otamendi, director del diário Berria.

El evento prometía. Los periodistas que tenían que cubrir la información colocaron los trípodes donde calzar sus camarógrafos y se dispusieron en el mejor sitio de los posibles desde donde poder seguir el acto sin perder detalle, desde donde poder encajar el zoom sin ningún obstáculo de por medio. El caso es que fueron ellos quienes avisaron de la inminente llegada de José Saramago y del Lehendakari Juan José Ibarretxe, ya que –como acostumbra a suceder en este tipo de acontecimientos– todos se movilizaron al unísono hacia la puerta de entrada para poder recoger la instantánea de la llegada de los dos al convento redefinido en espacio artístico. Con algunos empujones entre unos y otros, aunque lejos de embestir, los informadores casi ni dejaron espacio para que Saramago pudiera avanzar, también del brazo de su mujer Pilar del Río, ni lo pudiera hacer el Lehendakari Juan José Ibarretxe, acompañado éste por su esposa Begoña.

De Saramago nos sorprendió su porte tieso, como el de un abeto que está lejos de intimidarse ante ningún vendaval de los que por otoño acostumbran a visitarnos, a pesar de haber superado los más de 80 años. 83 para ser más exactos. Así mismo, destacó su animada charla con Tàpies, con quien apenas había coincidido en un tiempo anterior, si bien tanto uno como el otro admitió que se procesaban una admiración desmedida. En todo caso, y por el contrario que al autor catalán, al escritor portugués no parecía que le molestaran demasiado los envites de la cuadrilla de reporteros que insistían e insistían en hacerse con uno de los instantes que al día siguiente habrían de imprimir alguna de las páginas de los periódicos del domingo.

En fin. Algo así sucedieron los hechos, hasta que ya todos se sentaron en una sala abarrotada de público para seguir el acto presentado por Anna Sallés, Profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y viuda del gran amigo de Elkarri y escritor Manuel Vázquez Montalbán. En su reloj de pulsera, diez minutos sobrepasaban las doce del mediodía.

El recuerdo a las víctimas del 11 de Marzo

En recuerdo de su marido, visiblemente emocionada, Ana Sallés quiso recordar el apoyo que Manuel Vázquez Montalbán mostró a Elkarri. Así mismo, defendió la idea del diálogo como instrumento para superar los conflictos y agradeció a Antoni Tàpies y José Saramago esta nueva colaboración. «Estáis en lo cierto. La gente de Elkarri es de un valor incalculable. Sólo la gente que ve la sociedad de manera absolutamente dual, en blanco y negro, de moros y cristianos, sin margen para otro modo de relaciones colectivas, sólo esa gente ha rechazado sus proyectos» dijo, antes de dar la palabra al Coordinador General de Elkarri Jonan Fernández.

En este sentido, teniendo en cuenta que sólo un día antes se había celebrado el primer aniversario de los atentados del 11 de marzo en Madrid, Jonan Fernandez quiso ofrecer la obra a las víctimas de ese fatal atentado, «así como a todas las víctimas que han padecido el sufrimiento injusto de la violencia y de las vulneraciones de los derechos humanos». Como no podía ser de otra forma, un cerrado aplauso se hizo con la sala.

Del mismo modo, en honor a los que han sufrido de manera extrema y radical el sufrimiento de la guerra, de la violencia, de la violación de los derechos humanos, Jonan Fernandez quiso reflexionar sobre los mecanismos que operan en la conciencia de un ser humano hasta hacernos capaces de quitar la vida al otro, de torturarlo, de explotarlo, de excluirlo… Así, el coordinador de Elkarri identificó tres mecanismos que operan en esta dirección: la absolutización, la deshumanización y la autosuficiencia. «Mal vamos cuando damos valor absoluto a una causa, a la que sea. Mal caminamos cuando absolutizamos una idea, un proyecto, el dinero, la Constitución, la independencia, el poder, el protagonismo. Del mismo modo, erramos si deshumanizamos la defensa de esa causa, si la desvinculamos del respeto a la dignidad humana. Y también nos equivocamos si caemos en la autosuficiencia, si nos creemos con derecho a todo, al todo vale, al todo puedo, actuando como si no existieran los límites».

Así, en palabras de Jonan Fernandez, la injusticia y la destrucción sobre otros seres humanos se produce porque hay circunstancias, condiciones sociales, económica o políticas, factores objetivos, subjetivos o imprevistos que lo propician. Pero, en lo que depende estrictamente de cada persona manifestó que «el ejercicio de esa injusticia es posible porque permitimos que operen en nosotros estos mecanismos de absolutización, deshumanización y autosuficiencia». Por ello, defendió la necesidad de desabsolutizar y relativizar nuestras causas, «frente al valor supremo de la dignidad humana», humanizando su defensa, «vinculándola al respeto del otro» y aceptando nuestra insuficiencia, «nuestra condición humana, puesto que ni lo podemos todo, ni todo vale».

No obstante, uno de los momentos más emotivos de la intervención de Jonan Fernandez fue cuando recordó que muchas veces, cuando le paran por la calle, las personas le preguntan algo así como, «¿Y cómo lo ves?» ¿«Crees que ahora?», «¿Ya se solucionará?». Para el coordinador de Elkarri, todas estas preguntas buscan y añoran la esperanza, «quieren tener esperanza». De hecho, Jonan Fernández reconoció que sobre todo le impactan las preguntas de esa generación que vivió la guerra, o que como su madre le dicen esto de «Nosotros ya no veremos la paz, ¿verdad?». «Esto es lo que me dice mi madre con la esperanza de que le diga lo contrario», explicó. «Tenemos una deuda enorme con esa generación, no sólo con las nuevas, también con la de nuestros mayores. Esas preguntas demuestran que la esperanza es inagotable, incluso a los 90 años. Quieren conocer la paz, la esperan», concluyó.

Saramago y su carta de deberes humanos

José Saramago no necesitó de ningún papel para hablar cerca de media hora. Es más, parecía como que el escritor portugués estuviera en la sobremesa de una comida de amigos y que con la más absoluta confianza, ésa que sólo es posible al arrimo de la buena compañía, le hubieran preguntado por esto de Elkarri, que quiénes son, que qué es lo que hacen.
Por eso, a este respecto, el escritor portugués reconoció que a Elkarri le han llovido críticas por todos los lados, «también desde la izquierda», por lo que Elkarri ha tenido que luchar contra viento y marea, a veces hasta en solitario «para mantener la dirección hacia un único puerto: la paz del pueblo vasco mediante el diálogo». «La defensa que de la paz y del diálogo ha hecho Elkarri no ha sido sólo retórica. En defensa de la paz, Elkarri ha trabajado mucho, ha hecho propuestas concretas, sugerencias, reuniones, encuentros… aunque bastantes de estas iniciativas hayan pasado sin pena ni gloria, muchas veces debido a la responsabilidad directa de los medios de comunicación que han hecho una omisión total de su trabajo». Y en este punto quiso hacer una pausa y mirar hacia todos los informadores que en la parte izquierda de la nave del convento no dejaban de apuntar en garabatos sus palabras en esas libretas con anillas.

«Elkarri se ha obstinado en la defensa del diálogo y la paz. Elkarri está en el lugar correcto y en el momento justo. Elkarri no significa neutralidad, ni esto ni aquello», manifestó. De hecho, Saramago reconoció que es importante y necesario que las personas tomemos partido, que nos posicionemos. «Sin embargo, también se puede tomar partido no por esto o por aquello, sino por un camino nuevo. Así, en una situación de enfrentamiento, Elkarri tuvo la lucidez de decir: vamos a hacer todo lo posible por la paz, pero por una paz construida entre todos, sin vencedores ni vencidos».

Sobre la oportunidad que este movimiento social le ha brindado para colaborar junto a Antoni Tàpies, José Saramago reconoció que para él ha sido todo un honor. Incluso, provocó la sonrisa entre los asistentes cuando manifestó que el trabajo de Tàpies parece que consiste en pintar unas cuantas manchas, pero que es aquí donde radica su magia. «¿Qué descaro es esto de pintar cuatro manchas, que parece que podríamos hacerlo cualquiera? Yo incluso podría pintar cinco manchas, hasta seis. Podría pintar más manchas que cualquiera. Pero no. La diferencia no está en la cantidad de manchas. La cuestión es dónde se colocan esas manchas, qué relación tienen entre ellas. Y esto sólo lo pueden hacer los genios como Tápies».

Sin embargo, en un tono mucho más filosófico, Saramago no quiso dejar de lado una serie de reivindicaciones al exigir una carta de derechos humanos para cada una de las personas que habitamos en este mundo. «También sería necesario una carta de este tipo, junto con el conjunto de derechos que se enumeraron en la Carta de Derechos Humanos que se aprobó hace 54 años, junto con los derechos reconocidos a los niños, junto con los derechos que les competen a las mujeres». Al mismo tiempo, Saramago también defendió la necesidad de escribir una «Carta de los Deberes Humanos», ya que donde hay derechos hay deberes. «Y el primer deber ha de ser cumplir con los derechos humanos».

Por último, el Premio Nobel de Literatura recordó un pequeño diálogo que había mantenido con el Lehendakari Juan José Ibarretxe justo momentos antes de dirigirse al Convent de los Angels. Saramago recordó que sobre todas las identidades habría de sobreponerse una, «la identidad humana». «Todos somos producto de la cultura, de un hogar, de la historia, de un idioma. Pero no podemos quedarnos ahí, no podemos encasillarnos, porque encasillarnos supone caer en la autosuficiencia que ha comentado Jonan Fernandez, en que todo lo sé y todo puedo». Para el autor portugués, «el otro también sabe, quizás en algunas cosas más que uno mismo. El otro es como yo y tiene el derecho a decir yo. Por eso, los que son conscientes de su yo no pueden negar a los demás el derecho de decir yo. Esto es, en definitiva, la humanidad». Y un cerrado y sonoro aplauso se extendió por toda la nave. Gracias.

«Creo en el diálogo como construcción de espacios comunes para el futuro»
Ernest Benach. President del Parlament de Catalunya

«Siempre es una satisfacción colaborar con iniciativas sociales que trabajan por la paz, por la convivencia entre personas y pueblos, por la superación de las diferencias y los conflictos. «No podemos recurrir a la violencia. Nuestro instrumento ha de ser el diálogo. Es cierto que el diálogo no es suficiente para superar los conflictos, pero sí es imprescindible. Es imprescindible el contacto entre todas las partes para expresar libremente los objetivos que cada uno pueda tener y así reconocer al otro. Defiendo el dialogo como construcción, como construcción de espacios comunes para el futuro. Además, tengo la satisfacción de expresar el compromiso del Parlament de Catalunya, del pueblo de Catalunya, con todas aquellas personas que trabajan por la paz. Agradezco la oportunidad de poder compartir la original confluencia de dos expresiones artísticas entre dos personas que crean parábola y pintura y donde reflejan sentimientos de manera única y especial. Tàpies y Saramago son símbolos de la expresión cultural humana, de la voluntad de todas las personas de compartir reflexiones y sensaciones. Desde perspectivas diferentes, desde culturas y entornos diferentes, los dos han enriquecido culturalmente, no ya un pueblo o un país, sino el conjunto de la humanidad. Desde siempre, ambos han denunciado las guerra y las dictaduras, pero ambos han defendido sobre todo el valor de la libertad. Por eso, el compromiso por la paz de Tàpies y Saramago ha de ser también el nuestro, de cada uno de nosotros».

«La sociedad vasca está preparada para la paz»
Juan José Ibarretxe. Lehendakari


«La paz en Euskadi es hoy un proyecto irreversible. La paz es posible y deseable y la sociedad vasca está preparada. Hoy como nunca hay una inmensa mayoría, una centralidad en la sociedad vasca que dice sí al diálogo y a la negociación y que dice no a la violencia de ETA, no a todo tipo de violencia; que dice sí al respeto de la voluntad mayoritaria de la sociedad vasca. Se ha establecido un compromiso claro desde la sociedad vasca que acabará trayendo la paz. Este compromiso se sustenta en el concepto del derecho a decidir y la obligación de pactar. Por aquí tendrá que transcurrir el nuevo tiempo de diálogo y negociación. Además, el pueblo vasco quiere contribuir a construir el nuevo orden mundial que ha defendido Saramago, un nuevo orden mundial que no puede estar basado en el viejo principio de si quieres la paz haz la guerra, que puede basarse en el principio del aplastamiento. Sólo un mundo más justo será un mundo más seguro. Además, como presidente de la sociedad vasca, quiero agradecer a Tàpies y Saramago el reconocimiento que hacen a la sociedad vasca en la búsqueda de la paz y la reconciliación. Agradezco también a Elkarri su trabajo como gente de paz. Así mismo, quiero trasladar mi agradecimiento a todo el pueblo de Catalunya. Sentimos vuestros desvelos, vuestra compañía. Nos sentimos acompañados de catalanes y catalanas».

«Sólo en paz y en libertad podremos ser todos reconocidos»
Manuela De Madre. Vicepresidenta del PSC y parlamentaria


«Me he emocionado mucho escuchando las palabras de Jonan Fernandez, sobre todo porque vienen de alguien que conoce bien el tormento de la sociedad vasca. Me ha emocionado mucho saber lo que le pregunta su madre. En un momento se me han saltado las lágrimas al saber cómo esa madre que ha conocido la guerra le cuestiona si podrá conocer la paz. Por eso, creo que el compromiso de Elkarri es absolutamente necesario. Es necesario hablar desde esa posición de irreversibilidad, desde esa esperanza y desde ese único objetivo que es la paz. La paz nos dará tranquilidad y nos hará a todos más libres. Además, el apoyo de Tàpies y Saramago dice mucho a favor de ambas personalidades. Pero, sobre todo, este apoyo engrandece el objetivo de Elkarri. La complicidad de personas de la talla humana de Tàpies y Saramago, la sabiduría y la humildad de estas dos personas, ennoblecen el deseo de paz ya que éste es el único camino. Sólo en paz y en libertad podremos vernos todos reconocidos».

«El momento político actual tiene expectativas de esperanza para la paz»
Joan Saura. Conseller de Relaciones Institucionales


«No es fácil la tarea de lucha por la paz, por la pluralidad, por el diálogo. No obstante, me gustaría destacar la fortaleza interna de Elkarri. Saramago y Tàpies, además de grandes artistas con gran reconocimiento internacional, han demostrado que son dos personas con gran compromiso social. Además, el momento político actual tiene expectativas de esperanza para la paz. Es un buen momento. Aún a pesar de fuertes discrepancias, tiene que primar la necesidad de esperanza para el diálogo. El diálogo es el método. Un diálogo que nos permita hacer el camino juntos, desde las diferencias de los planteamientos de todos. Es necesario que quienes la utilizan renuncien a la violencia. Es necesaria una convivencia plural. Necesitamos superar la visión de país dual. Estoy convencido de que la contribución de Elkarri es para una sociedad de convivencia compartida, un país compartido con base en los derechos humanos individuales y colectivos. Sé que no es fácil. Sé que habrá dificultades. Pero el compromiso con una Euskadi plural y en paz es de todos».

«La irreversibilidad resume una lucha por la esperanza»
Dolors Camats. Parlamentaria y portavoz de ICV


«Ha sido un acto generoso. Primero, porque los artistas han donado sus obras en un acto de generosidad. Me parece generoso también porque Elkarri ha decidido hacerlo en Barcelona y porque nos habéis dejado a los catalanes y a Catalunya acogeros. Y me parece generoso porque Elkarri en toda su existencia demuestra que una de las líneas de trabajo es su generosidad. Siempre habéis pensado por el fin común, por el camino común. Además, la irreversibilidad me parece una idea valiente. Tiene toda la contundencia que merece la defensa de la paz y los derechos humanos. A la vez, la irreversibilidad manifiesta ese tiempo que no queremos que vuelva. Resume una lucha por la esperanza».


«El diálogo ha de ser la expresión del pluralismo entendido éste como riqueza colectiva»
Josep Bargalló. Conseller en Cap de la Generalitat


«Tàpies y Saramago son dos creadores que personalmente admiro como tales. Sin embargo, también los admiro como ciudadanos. Ellos han querido participar en esta iniciativa de manera generosa. A los que también defendemos el diálogo, sólo nos queda agradecerles. De hecho, en nuestro país, una amplia mayoría comparte la necesidad de cambio social y nacional. Un marco que supere los déficits democráticos y nacionales que perduran desde la transición y que han hecho imposible la convivencia basada en el respeto a la diferencia. Ha llegado la hora para que cambien las cosas. Ha llegado la hora para la paz en Euskadi, para la justicia y la democracia. Ha llegado la hora para el diálogo. Es necesario el diálogo entre instituciones, entre el Govern catalán y el gobierno de Estado, entre el Gobierno del Estado y el vasco. Es la hora para el diálogo entre las fuerzas políticas y sociales de Catalunya y Euskal Herria. Por ello, invito a Elkarri a que promueva un diálogo que no esté coartado por la violencia, un diálogo sin exclusiones. El diálogo permite que las diferencias de una sociedad, que existen y existirán siempre, puedan expresarse libremente y en confianza. El diálogo ha de ser la expresión del pluralismo entendida éste como riqueza colectiva. La violencia tiene que terminar ya, ahora y para siempre. Y el Estado tiene que asumir su responsabilidad porque la paz es posible. Que se den todos los movimientos que sean necesarios para hacer de Euskal Herria un país libre y pacífico».

«El diálogo, la concordia, la libertad, el respeto y la no violencia nos indican el camino de un tiempo que ha de ser irreversible»
Jordi Vilajoana. Diputado de Convergencia i Unió


«Tiene que ser motivo de orgullo para Elkarri poder contar con la colaboración de dos artistas de la talla de Tàpies y Saramago. Además de la aportación artística de ambos creadores, uno en el mundo de la literatura, otro en el campo de las artes plásticas, tanto Tàpies como Saramago también destacan por su compromiso social con el tiempo que nos ha tocado vivir. Además, comparto los mensajes de dialogo, concordia, libertad, respeto y no violencia que se han transmitido en el evento ya que nos indican cuáles son las coordenadas para un tiempo que también entiendo que es irreversible. Por tanto, sólo me queda agradecer el gran trabajo que un movimiento social como Elkarri está desarrollando en la búsqueda de la paz y animaros a que sigáis en el empeño».

«El camino hacia la paz es irreversible»
Anna Sallés. Profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y viuda de Manuel Vázquez Montalbán


«El acto me ha parecido una manifestación de pluralidad, de diálogo. Estoy de acuerdo en que el camino a la paz es irreversible. Las armas han de callar definitivamente, de manera total. Además, desde Catalunya esto se percibe perfectamente ya que desde amplios sectores de la sociedad catalana nos hemos solidarizado con esta vía de solución dialogada y negociada. Éste es el momento para abordar y avanzar en un proceso de paz para Euskadi. Además, la pacificación de Euskadi será en beneficio de mejoras sustanciales con respecto a las relaciones entre Catalunya y el Estado español. ¿Y qué voy a decir de Elkarri? Lo conocí a través de Manolo ya que él era un ferviente partidario de Elkarri. Desde entonces, la causa de Elkarri también es la mía. Sé que a Manolo le hubiera gustado estar hoy con nosotros. Por eso, todavía hoy, todo lo que sea colaborar a favor de la paz en el País Vasco me parece muy grande y hermoso».

«Hace muchos años que no vivíamos un momento de tanta esperanza»
Fernando Lamikiz. Presidente del Athletic Club de Bilbao


«He aprovechado el partido que hoy jugamos en Barcelona para acercarme hasta el acto de presentación de la obra que Saramago y Tàpies han realizado para Elkarri. Por eso, el motivo de mi presencia aquí y hoy es bastante claro. El acto merece mucho la pena y quiero apoyarlo. Creo que ésta es la línea por la que tenemos que caminar para solucionar el problema que tenemos en Euskadi. Éste es el motivo. Además, que Saramago y Tàpies apoyen este tipo de iniciativas es muy importante porque dan ánimo a un objetivo concreto que es la defensa del diálogo y la paz. Por eso, como Elkarri defiende, espero que el momento sea irreversible. Hace muchos años que no vivíamos un momento de tanta esperanza. Es más, sin duda que va a ser irreversible».


Fuente: elkarri.net
 

 

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