Guillermo Kuitca, el artista argentino vivo más cotizado desde que vendió una obra suya -de la serie Mar dulce- en 230 mil dólares, nació en 1961 en Buenos Aires. Hoy su vida está entre esta ciudad, donde vive la mayor parte del tiempo, y en Nueva York, donde tiene un departamento y es representado internacionalmente por la galería Sperone Westwater.
A los 13 años expuso por primera vez, en la Galería Lirolay; a comienzos de los noventa comenzó a exhibir en Bélgica, Suiza, Holanda e Italia, y a los 30 años tuvo su primera exposición individual en el MoMA de Nueva York. El domingo 17 de este mes, en el diario La Nación, salió publicada una entrevista realizada a él en New York antes de partir a Italia, donde habló de su manera de hacer arte.
Y dijo: “Para mí, el acto de pintar es de algún modo destruir las imágenes mentales que se generan en mi cabeza cuando tengo una idea. Es como que se te instala una especie de guerra en la cabeza: las imágenes que producís versus las imágenes que tienen las cosas. Una vez que te ponés a pintar, las imágenes de la obra empiezan a cobrar una realidad que tapan tus imágenes mentales. Y hay un momento en que te queda una especie de limbo en el que no estás ni completamente en el cuadro ni completamente con las imágenes de tu cabeza, y ésa es una suerte de lucha. Una vez que el cuadro está terminado, que es el momento más lindo de mi trabajo, está todo bien. Pero entre medio, me cuesta mucho”.
“A mí, pintar me cuesta mucha concentración y horas de desvelo. No es que me ponga a hacer cuadros a la noche, en un rapto de locura. De hecho, me hice una casa con el taller adentro para que me permitiera trabajar en cualquier momento si tengo a una buena idea, pero nunca me pasó eso; nunca tuve una buena idea fuera del taller. Con el desvelo quiero decir estar con el cuadro todo el tiempo en la cabeza; tener un cuadro colgando en la cabeza es algo que me pesa mucho”.
Por estos días está exponiendo en la Bienal deVenecia(hasta el 21 de noviembre), junto a otros grandes del arte contemporáneo. Los cuatro cuadros que allí presenta se llaman, en conjunto, “Si yo fuera el invierno mismo”. ¿Proyectos? Para 2009 prepara una granretrospectivaen los Estados Unidos, que luego irá al Museo Guggenheim de Bilbao, España.
Sus obras se encuentran en: el Metropolitan Museum of Art y en el Modern Art Museum -de Nueva York-, el Art Institute -de Chicago-, el Hirshhorn Museum -de Washington-, elLos AngelesCounty Museum of Art, el Museum of Fine Arts -de Boston-, en la Tate Gallery -de Londres-, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía -de Madrid-, en la Fondation Cartier pour L’Art Contemporain -de París-, y, entre otros, en el Stedelijk Museum -de Ámsterdam-. |
Publicado por info en - Guillermo Kuitca, Autores que + sigo, Noticias el 28 junio, 2007








CUANDO ALGO SE GESTA ES DE TAL INTENSIDAD EL SENTIMIENTO QUE NO EXISTE EL TIEMPO!
OJALA ESTE HOMBRE ARTISTA LEA MIMENSAJE!
LO CELEBRO POR SU ARTE Y POR SU TIEMPO!