Para un día tan tranquilo como el 25 de diciembre, nada mejor que un vídeo de la última pieza de Bill Viola, An ocean without a shore, que fue montada en una capilla en la edición anterior de la Bienal de Venezia. Una reflexión profunda acerca de la vida y la muerte, de este mundo y lo que llamamos realidad, un paraje continuamente buscado por el arte.
Espero que lo disfruten tanto como yo, feliz navidad! |
Publicado por monica kreibohm en - Bill Viola, Autores que + sigo, Grandes Obras, Videoarte el 25 diciembre, 2007



