Elarte modernotiene una marcada búsqueda de la forma como podemos verlo en todas las vanguardias. Luego con la llegada del arte conceptual, que de alguna forma marcó al arte contemporáneo, el obrar del artista se preocupó más por el contenido que por la forma. No sé si es mi percepción o qué sucede pero veo que la mayoría del arte contemporáneo se agota en un concepto, mera literatura, y que no es logrado en el momento de la forma. Además convengamos que el arte es eso: la traducción de un contenido, concepto, idea del mundo en una forma que el artista pone en contingencia. Un caso que escapa a esto, es la obra de Santiago Sierra en donde la forma es casi nula, pero sostiene un contenido que nos devasta.
Cada una de sus obras parecen simples objetos o trabajos que cualquiera podría hacer, pero en ese minimalismo, en esa referencia apenas que hace la forma, vemos que detrás está un concepto del mundo que se está poniendo en discusión. Eso sucede en obras como los módulos hechos con excrementos humanos, que de por sí ya logran una presencia ante la mirada, y luego cuando uno conoce el trasfondo detrás el espanto no se hace esperar.
Como sabrán esta obra de los módulos demierdacreó controversias en la sociedad, pero no sólo ello, sino que puso en un espacio legitimado (galería, museo, sala de exposición) la crítica hacia un sistema de valores basado en la intolerancia como lo es el sometimiento al que están expuestos los trabajadores del movimiento sanitario Sulabh International of India para pagar el karma. Sinceramente me gusta el trabajo de Sierra, no tanto por su irreverencia o su performance, sino porque logra encontrar el punto en que la forma dice al contenido, algo que estuvo en crisis durante mucho tiempo en el arte conceptual y ahora en el contemporáneo. Relacionado: Santiago Sierra desata la polémica por sus módulos de mierda |
Publicado por monica kreibohm en - Santiago Sierra, Grandes Obras, Informes, Jóvenes Valores el 18 enero, 2008
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