Damien Hirst no logró dar la nota de récord de subasta y su becerro de oro se vendió ayer por 13 millones de euros, en Sotheby’s. Lo curioso de esta primera subasta directa de la obra de Hirst es que lo mismo ha sido un éxito porque el total de obras vendidas alcanzó los 90 millones de euros. Eso sí, sus marchantes históricos (porque siempre han sido los intermediarios) deben estar lamentándose esta astronómica recaudación de la primera subasta de la obra de Hirst que se realiza directamente sin mediación. Recordemos que Hirst es de los artistas más cotizados y buen negocio para los marchantes, que en otros tiempos, lograban quedarse con un 50 a 60% del precio final de las obras vendidas.
Las ganancias obtenidas por la subasta de los animales disecados de Hirst serán destinadas a a fines benéficos como apoyo a Survival International (defensa de pueblos indígenas y tribales del mundo) y Strummerville, organización en memoria del músico de Clash, Joe Strummer. Como se darán cuenta, la obra de Hirst es lo que menos me gusta de arte contemporáneo, por razones diversas y complejas que algún momento explicaré (como la de Jeff Koons), así que me alegro que el título del artista contemporáneo mejor cotizado y vivo aún quede en mi favorito: Lucian Freud y su magnífico retrato de Supervisora Durmiendo. Referido: El país |
Publicado por monica kreibohm en - Damien Hirst, Arte contemporáneo, Cotizaciones, Instalaciones, Otros artistas, Subastas el 17 septiembre, 2008
animales disecados, Arte contemporáneo, becerro de oro, Damien Hirst, recaudación, sothebys, subasta




