
La Venus, es el cuadro del pintor renacentista alemán Lucas Cranach el Viejo que iba a ser la imagen del cartel que anunciaba su próxima exposición. Un desnudo totalmente pulcro en la forma y composición, además de una exquisita belleza.
Pues este fue rechazado por la autoridades del metro de Londres, uno de los tantos sitios donde se pondría el cartel, ya que según dijeron “podría herir la sensibilidad de ciertas personas“.
Nos hicimos eco de esta noticia ya que nos parece absurdo que un cuadro de estas características (vamos, es una pintura del Renacimiento, hombre!) pueda herir la sensibilidad de la gente. Lo entendería si, hipotéticamente, fuera una escena de sexo explícito o alguna obra contemporánea muy provocativa, pero vamos que la estética publicitaria de nuestros días es mucho más violenta y sexista que este cuadro.
Según los directivos del metro de Londres y la empresa encargada de colocar la publicidad allí, se ha negado el permiso para colocar el cartel con la reproducción del cuadro al respetar una norma que prohíbe imágenes de desnudos o semidesnudos en las publicidades, algo que me parece fantástico, pero hasta donde los límites de esto?. Me pregunto: ¿no deberíamos también poner en tela de juicio las implicancias sexistas, violentas, xenófobas o de no diversidad cultural que a veces tienen muchas publicidades “pulcras” (leáse sin desnudos)?
Bueno, lo que resulta más gracioso aún es que califiquen de alguna forma indirecta a Cranach como un transgresor por su desnudo femenino, ja!
Referido: El Cultural
Publicado por monica kreibohm en Grandes Obras, Noticias, Pintura el 14 Febrero, 2008
herir, la venus, lucas cranach el viejo, metro de londres, Noticias, obra renacentista, rechazo, sensibilidad
“Durero y Cranach. Arte y humanismo en la Alemania del renacimiento”, la exposición más esperada por los españoles
Viejo Anónimo, de Eduardo Naranjo a subasta en Madrid
Endika Basaguren expone sus últimas fotografías en Galería Catarsis
Sergio Hidalgo será uno de los grafiteros que pintará el Tate Modern
Bansky y los grafiteros del mundo exponen en un túnel de Londres




























